15 de noviembre de 2009

Efímero. Primera parte


Los días que siguieron a la muerte de Pablo, Ana se encerró en su casa y en si misma, no atendió los teléfonos, ni los mensajes. Se aseguró de que sus conocidos supieran que ella estaba bien y les pidió que respetaran su silencio y su necesidad de estar sola para procesar lo sucedido.

Preparó un te, alimentó al gato que maullaba y se sentó frente a la ventana en donde todavía estaban los cigarrillos y el encendedor de Pablo tal y como los había dejado antes de irse, tomó la caja, los miró, y encendió uno, hacía 2 años que no fumaba, aspiró profundamente y dejó salir la primer bocanada de humo haciendo círculos. Recorrió mentalmente cada minuto de su último día con Pablo, había sido un día como todos, no habían hecho nada especial, nada que le sirviera aunque sea para aliviar el dolor de la ausencia, algo que retener en su memoria como lo último que habían vivido juntos, pero no encontró nada.

Terminó el te, apagó el cigarrillo y se quedó sentada frente a la ventana, acariciando al gato que se había acostado en su falda. Mirando sin mirar, hasta que la tarde le dio paso a la noche y la habitación se colmó de una oscuridad y un silencio tan grande que la obligó a encender la lámpara de pié junto al sillón, bajó al gato, recogió la taza y se dispuso a tomar un baño.

Los meses que siguieron fueron una mezcla de angustia y preguntas sin respuestas. La muerte de Pablo había sido un episodio por demás confuso, la policía lo caratuló como robo seguido de muerte, pero para Ana había algo mas, su marido había recibido un disparo en la puerta de su consultorio mientras subía al auto y había muerto en la ambulancia camino al hospital.
Cuando ella fue a la comisaría a reconocer el auto y demás pertenencias de Pablo, notó que lo único que faltaba era su celular y el reloj que ella le había regalado para su cumpleaños, mientras que los quinientos pesos que esa tarde tenía que depositar seguían en su billetera.
La policía no tenía dudas, para ellos era un caso más de inseguridad, aseguraban que lo habían elegido al azar, que no había ningún indicio para pensar en otro tipo de ataque. Interrogaron a sus vecinos, secretaria y hasta a algunos pacientes y Pablo era un profesional respetable, querido por todo el mundo, al parecer nadie tenía razones para querer verlo muerto.

15 comentarios:

La impuntual... dijo...

Priiiiiiiiiiiiii!!!???
Interesante comienzo... dale que te sigo (seguimos) atentamente!
Besitos!

yo, mamuchi dijo...

Kolo si es ficcion se siente tan real!!!!!!!!!!!!!
Ya quiero saber mas!!!
Besos y bienvenida al mundo del blog otra vez!!!!!

Vir dijo...

bienvenida otra vez al mundo bloggeril!

me encantó este cuento, vívido y entretenido

este estilo te queda pintado

buenísimo!!!!!!!!!!!

Raúl dijo...

MUUUUUUYYYYYY APETECIBLE
Dan ganas de seguir leyendo. Quedo esperando

la kolorada siniestra dijo...

Impuntual:

Gracias por seguirme.

Mamuchi:

Me alegra que quieras mas porque hay mas aún.

Vir:

Gracias por pasar y por la bienvenida.Espero que la proxima parte tambien te guste.

Raúl:

Gracias por lo de apecible, ah, lo decía por el cuento, bueh ya viene la segunda parte.

Majito_Bellhatrix! dijo...

Mierda! quiero mas! me quede con la intriga.. la verdad esta muy interesante y real..

besitos!
y que gusto volver a leerte!

la kolorada siniestra dijo...

Majito: Gracias!

Border dijo...

Gracias Kolo por tus palabras en mi blog.
Es cierto lo que me decias, muchas veces al dolor se lo cura con tiempo, mandele mi abrazo al iluso por favor.

la kolorada siniestra dijo...

Border, no hay nada que agradecer... le doy tus saludos al iluso.

Espero que estés tranquilo.
Un abrazo.

Vader dijo...

Dale Kolo...que estoy impaciente!!!

gringa dijo...

me encanto,siempre te leo pero por ahi se me pasa de comentar,espero por mas besos y te leo por Fb que me atrapo jaja

la kolorada siniestra dijo...

Vader:

Es usted Vidal Olmos?

la kolorada siniestra dijo...

Gringa:

Viciosa jajaja yo salí un poco del FB porque me la pasaba jugando (como ya te habrás dado cuenta.
Pero viste que el blog se alimenta de comentarios, así que uno los espera.

Un beso

Fabi dijo...

Como vos sabias q ibas a tener un hermano q se iba a destacar con algo yo también lo presentía... Que buena q esta la primera parte... me qde con la intriga... publica la 2da!!!

la kolorada siniestra dijo...

Faby:

Jajajaj Es que somos una familia re cretiva!!!


Te quiero mucho!